Publicidad que pone en riesgo tu salud

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La moda de los batidos detox

¿Recordáis las dietas ricas en proteínas, hidratos de carbono, grasas o disociadas? Las dietas milagro nos prometían perder peso de forma rápida y sin ningún esfuerzo. Las advertencias de los inconvenientes que este tipo de dietas para la salud conllevan a menudo quedan en el olvido.

Y ya llegó una nueva moda, para hacernos ver que debemos adelgazar y mantener unos cuerpos de medidas ‘perfectas’. Desde hace unos años los zumos y batidos detox están a la orden del día. Poco importa que la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) declare riesgo emergente para la salud a esta moda irracional.

La pregunta es ¿de qué nos tenemos que desintoxicar? Como bien dice J.M Mulet, doctor en Bioquímica y Biología Molecular “por lo general no estamos intoxicados, y sí lo estamos, tendríamos un problema serio que no se arreglaría bebiendo zumos”.

No nos vamos intoxicando por la vida, aun así, nuestro cuerpo es una máquina infalible. Nuestros pulmones, riñones, hígado… se encargan de la desintoxicación en nuestro cuerpo. Ahora estos batidos quieren tomar el protagonismo y el trabajo que  nuestros órganos hacen no sin inconvenientes claro.

Estos batidos o zumos no pueden sustituir una pieza de fruta, no ayudan a una dieta saludable y además son menos saciantes que tomar directamente la fruta. El hecho de convertir la fruta y verdura en zumo hace que aumente la ingesta total de azúcares libres.

Presentan además un alto contenido en oxalatos y nitratos. Este aumento de oxalatos conlleva también un aumento del riesgo de sufrir cálculos renales.  En la mayoría de los casos, si hay una pérdida de peso, es debido a la restricción calórica. Si no hay un cambio de hábito real acabará por producirse un efecto rebote. Esta rápida pérdida de peso hace perder masa muscular, que es realmente la que tiene capacidad de “quemar la grasa”.

Para alcanzar el culmen, llega en noviembre productos detox denominados “Shots”. Botellines de carbón activo, aloe vera o ginger.

De nuevo el marketing supera a la seguridad alimentaria. El uso del carbón activo como producto detox viene por sus peculiares propiedades. Presenta una gran capacidad de adsorción, gracias a su estructura porosa altamente desarrollada. Por eso mismo, por su propiedad adsorbente se utiliza en el ámbito sanitario antes situaciones de desintoxicación aguda.

¿Sí desintoxica por qué no añadirlo a nuestra dieta?

Ya hemos comentado que tenemos órganos que se encargan precisamente de ello. Y que, en nuestra vida diaria no nos vamos intoxicando como cosa normal. El uso de carbón activo puede provocar neumonitis por la aspiración del carbón a través de las vías respiratorias, complicaciones gastrointestinales como bezoar. O incluso reducir el efecto de aquellos medicamentos que tomemos.

Cierto es, que los consumidores creen que toman carbón activo, se desintoxican y se encuentran mucho mejor. La realidad es que cuando ves la etiqueta de estos nuevos productos tan sólo aparece un 0.1% de carbón activo, lo que les permite poder incluirlo en su publicidad y confían así en reducir los efectos perjudiciales.

Hace falta mucho más rigor en el ámbito de la seguridad alimentaria, no toda campaña de marketing vale. Según una encuesta reciente de la consultora Nielsen, el 27% de los consumidores están dispuestos a incluir más superalimentos a su dieta. Y de estos datos se aprovechan el marketing de empresas alimentarias. Juegan con el desconocimiento de los consumidores. Desde aquí os recordamos que el conocimiento es poder. Es necesario informarse. Y cómo bien dice el dicho “que no nos vendan gato por liebre”. ¿Por qué no probamos con tener una dieta rica y equilibrada? Igual así, nuestra salud lo agradece.